Acabas de invertir en algo más que cabello: has adquirido una pieza de artesanía creada para ti. Una peluca de cabello natural de El Atelier de Sissí, especialmente si está confeccionada con la delicada técnica de "segunda piel" es una inversión en tu imagen que, con el mimo adecuado, puede acompañarte en perfecto estado durante muchísimo tiempo.
A diferencia de nuestro propio cabello, que recibe nutrientes del cuero cabelludo, el pelo de una peluca necesita hidratación externa constante y un manejo mucho más suave. La clave de la longevidad no es lavarla mucho, sino lavarla bien.
Aquí tienes la rutina esencial para proteger tu pieza.
1. El ritual del desenredado diario
El roce con la ropa y el movimiento natural generan nudos. Es vital desenredar tu pieza cada día, pero siempre con delicadeza extrema para no arrancar cabellos del encaje.
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La herramienta correcta: Usa siempre un cepillo de cerdas anchas o un peine específico para pelucas.
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La técnica: Empieza siempre por las puntas y ve subiendo poco a poco hacia la raíz. Nunca tires con fuerza desde arriba. Si encuentras un nudo difícil, usa los dedos para deshacerlo con paciencia.
2. El lavado: Menos es más
Uno de los errores más comunes es lavar la peluca con demasiada frecuencia. Al no ensuciarse con la grasa natural del cuero cabelludo, una peluca de uso diario puede lavarse cada 10-15 días, dependiendo de tu estilo de vida y el uso de productos.
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Preparación: Desenrédala completamente antes de mojarla.
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El agua: Usa agua fría o tibia. El agua caliente puede dañar la estructura del cabello y aflojar los nudos del encaje.
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La técnica (¡Sin frotar!): Este es el punto más importante. Llena un recipiente con agua y champú suave (sin sulfatos ni parabenos). Sumerge la peluca y mueve el agua suavemente. Nunca frotes el cabello contra sí mismo como si lavaras ropa a mano, ya que crearás enredos imposibles.
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Hidratación profunda: Aplica una mascarilla o acondicionador de calidad de medios a puntas. Déjalo actuar el tiempo necesario. El cabello natural necesita beber esa hidratación.
3. El secado y el peinado
Cuando la pieza está mojada, el encaje HD Lace es más vulnerable. No la retuerzas para escurrirla. Envuélvela en una toalla y presiona suavemente para absorber el exceso de agua.
Lo ideal es dejarla secar al aire sobre un soporte para pelucas (para que circule el aire). Si necesitas usar secador o planchas, recuerda que es cabello natural: usa siempre un protector térmico para evitar que las puntas se abran o se quemen con el tiempo.
4. El descanso
Cuando no la lleves puesta, tu peluca debe descansar en un soporte o cabeza de maniquí. Esto evita que el encaje se deforme y que el cabello coja formas extrañas. Guárdala lejos de la luz solar directa y en un lugar libre de polvo.
Cuidar tu peluca artesanal es un acto de cariño hacia la pieza y hacia ti misma. Unos minutos de dedicación garantizan que tu melena luzca siempre tan espectacular como el primer día que salió del taller.
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